RAMBO III

Rambo III Arcade Coin Op Taito Shooter Xtreme Retro Pixel Art 1

La primera batalla de Rambo en los salones recreativos tuvo lugar gracias a Taito y, por supuesto, se trataba de un arcade de puntería heredero de su propio Operation Wolf.

Rambo III Arcade Coin Op Taito Shooter Xtreme Retro 1

Sin embargo, no funcionaba con las pistolas de luz de su legendario predecesor, sino que Rambo aparecía en pantalla – junto con el coronel Trautman en el modo para dos jugadores -, y el joystick movía a personajes y punto de mira, al estilo Cabal pero con mucha menos precisión.

Rambo III Arcade Coin Op Taito Shooter Xtreme Retro 2

El desarrollo era, por tanto, algo caótico y conducía a muertes inesperadas.

El primer nivel exhibía un scroll de izquierda a derecha, pero en los posteriores, el efecto gráfico era de los personajes corriendo hacia el fondo del escenario.

Rambo III Arcade Coin Op Taito Shooter Xtreme Retro 3

Al final de cada fase, el jefe de turno complicaba las cosas con más tonelaje, armamento y escasísimas posibilidades de salir indemne.

Sobra decir que el juego, en términos generales, era injusto y demencialmente difícil: acabarlo suponía una renovación de créditos constante y no al alcance de todos los bolsillos.

Rambo III Arcade Coin Op Taito Shooter Xtreme Retro Pixel Art 2

A modo de curiosidad, conviene destacar que existe un prototipo sin el primer nivel de scroll lateral ni fase con motocicletas.

Obviamente, Taito introdujo estos cambios para aumentar la duración y, con un primer nivel más convencional, crear una especie de tutorial.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.