RETROFANÁTICOS EN LA INDUSTRIA ACTUAL

Super Mario Bros NES Famicom Pixel Art

Todos aquellos que disfrutamos en mayor o menor medida de los juegos retro hemos rozado en alguna ocasión el fanatismo más ordinario.

Bramar, por ejemplo, que antaño si se producían títulos de calidad.

Gritar consignas del tipo “SEGA, tú antes molabas“, o concluir el Tiger Road con un solo crédito a fin de alardear frente a otro buen amigo que, del mismo modo, es capaz de superar el Black Tiger con una mano atada a la espalda.

Es, por tanto, realmente peligroso adentrarse en estos abismos de inmundicia conceptual porque, mal nos pese, le hacemos un flaco favor a los juegos clásicos.

La ocupación del auténtico seguidor de lo retro debe ser constructiva, archivista, metódica y conciliadora.

Dicho de otro modo: si aborreces las producciones actuales, todo lo pasado te resulta preferible, y un larguísimo etcétera, no hay problema; pues nadie en su sano juicio te va a presionar para que exprimas la última entrega de Call of Duty, o cualquier variante posible.

Al fin y al cabo, el pasado tenía muchas cuestiones discutibles que, felizmente, hemos superado sin complejo alguno.

Y es que, ¿cuántos vetustos arcades podemos considerar realmente “justos“?.

¿Cuántos de ellos no anteponían el esfuerzo memorístico a la recompensa de la auténtica habilidad de cada usuario?.

El retrofanático se obceca con relativa frecuencia en sus puntuaciones perfectas, en la reproducción exacta de los gráficos tal y como fueron concebidos, en su rechazo frontal de remakes, secuelas y adaptaciones para los nuevos públicos o formatos.

Para que nos entendamos, es el típico cargante de toda la vida, aunque pudiera parecer que, a priori, estoy tirando piedras en contra de mi propio tejado.

Una práctica habitual en esta página que nos traemos entre manos, para qué lo vamos a negar.

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Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.