STAR WARS

Fue en el año 1.977 cuando el inimitable cineasta George Lucas maravilló a propios y extraños con uno de los largometrajes más aplaudidos de la década, nada menos que Star Wars, cuyo éxito no se hizo esperar.

Sin embargo, la visión comercial del director y guionista no quedó limitada a la gran pantalla, pues se procuró que desde el mismo momento de su estreno estuviera disponible, por un módico precio, una gran variedad de merchandising relacionado con este nuevo fenómeno de masas, dando origen a muñecos de todo tipo y pelaje, cómics, libros, tazas, juguetes, …, y un larguísimo etcétera que perdura incluso hasta nuestros días.

Pese a ello, no fue hasta bien entrado el 1.983 cuando vio la luz una popular coin-op basada en la homónima película.

En esta aclamada versión se le concedía al usuario el control de la denominada X-Wing, y debía asumir el rol del intrépido Luke Skywalker, aquel joven aprendiz de Jedi cuya misión le llevó a enfrentarse contra la temida Estrella de la Muerte.
.

Para tan noble fin los programadores tuvieron a bien fraccionar dicha epopeya en tres niveles claramente dispares entre sí.

En la primera etapa, a diferencia de los grandes representantes del género, la misión del valeroso protagonista consiste en limitarse a llegar sano y salvo hasta el siguiente episodio, prescindiendo de la consabida molestia de eliminar a cuanto enemigo aparece en pantalla.

La segunda misión por contra sitúa al atareado jugador sobre la superficie de la funesta estación espacial, debiendo esquivar los mortales rayos láser que emanan de las amenazadoras torres defensivas, con el firme objetivo de adentrarse en la última fase en la que todo se decidirá con un impacto certero, previo uso de la Fuerza, que pondrá fin al arma definitiva del Imperio Galáctico.

Tal como viene siendo habitual con la práctica totalidad de arcades pertenecientes a los años ochenta, una vez concluidas las tres pantallas iniciales la aventura vuelve a reiniciarse, aunque ofreciendo un reto aún mayor gracias a una dificultad más ajustada si cabe.

Existen sobrados motivos que justifican el desmesurado éxito que cosechó esta recreativa tras irrumpir en los añorados salones de juegos, pese a sus lógicas limitaciones, en especial si nos referimos a su escasa duración.

De entrada, llama poderosamente la atención su fastuoso apartado gráfico, digno de toda loa y alabanza para el año que nos ocupa, posible debido al uso de vectores que sirvieron para recrear un entorno tridimensional sencillamente excepcional, aunque en la actualidad pudiera parecer que se abusa excesivamente de los fondos oscuros y sea parco en texturas.

Pero si sorprendente fue su acabado visual, no menos sobresaliente fue su magistral apartado sonoro, ensalzado con voces digitalizadas de los propios actores e incluso música perteneciente al film; de modo que durante su periplo el jugador podía deleitarse escuchando los comentarios de los mismísimos Luke SkywalkerDarth Vader, o los incomprensibles sonidos del carismático Chewbacca, por citar tan sólo algunos ejemplos posibles.

Pese a sus innegables virtudes, resulta evidente que el mayor logro de Atari residía en el complejo diseño de la coin-op, que a grandes rasgos recreaba una cabina de la nave X-Wing, adornada a su vez con todo tipo de parafernalia relacionada con la película, llegando a convertir por méritos propios a este juego en uno de los arcades más influyentes de su tiempo.

Como era de esperar, las ganancias cosechadas por esta máquina incentivaron la aparición de hasta dos secuelas basadas en los respectivos largometrajes de la saga, bautizados para la ocasión como El Imperio contraataca y El retorno del Jedi.
.

Por último y a modo de curiosidad, estas tres entregas fueron añadidas como suculentos extras en el más actual Rogue Squadron III: Rebel Strike, disponible para la GameCube de Nintendo, que también podréis disfrutar desde el siguiente enlace.
.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.