STREET FIGHTER ALPHA 3

Street Fighter Alpha 3 utilizaba a muchos de los personajes de la serie principal de Street Fighter que le precedió, junto con otros nuevos y tres estilos de lucha para cada uno.

Por ello, estaba destinado a convertirse en el título definitivo hasta la sorprendente aparición de Street Fighter IV en 2.008.

Los puristas quizá prefieren el equilibrio de Street Fighter Alpha 2, y los más técnicos o partidarios de la competición, entre los que se incluye el abajo firmante, se decantarán por Street Fighter III: Third Strike; pero Street Fighter Alpha 3 ofrece una variedad sin precedentes en términos de jugabilidad para aquellos que aprecian tanto el contexto del universo Street Fighter como su diseño.

Los jugadores pueden escoger entre A-ism – basado en el estilo de juego de Street Fighter Alpha -, el X-ism – inspirado en el estilo más simple de Super Street Fighter II Turbo -, y V-ism – modo combo personalizado y explorado por primera vez en Street Fighter Alpha 2 -.

Con combos y movimientos especiales más deslumbrantes que nunca, y que merece la pena contemplar, no llega a los extremos a veces confusos de la serie Marvel Vs. Capcom.

En Street Fighter Alpha 3 los luchadores se toparán con diversos oponentes, con los que intercambiarán diálogos basados en el argumento principal y con finales individualizados – a diferencia de los que presenta Street Fighter IV, incluso con algo de sentido -, que recompensan la exhaustividad en el juego con todos los personajes, incluidos los que poseen un perfil cómico como, por ejemplo, la luchadora R. Mika, fan de Zangief.

Otra ventaja añadida radica en la interconexión entre los mundos de varias series de Capcom, con la aparición de Cody, el personaje principal de Final Fight, como un luchador más, siguiendo la estela de Guy y varios enemigos de las entregas previas de aquel memorable beat’em up.

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