STRIDER 2

Strider Hiryu Pixel Art Capcom Xtreme Retro

Si ya suele ser difícil versionar cualquier gran clásico, mucho más complicado debe resultar tener que hacerlo con motivo de ignorar una secuela infecta, que vio la luz a principios de los noventa por cortesía de U.S. Gold.

Tan compleja misión es la que tuvo que acometer Strider 2, y la buena noticia es que Capcom logró superar con creces semejante reto.

Lo curioso del asunto es que lo hicieron conservando todo su espíritu y simbología, pero dinamitando casi por completo muchos de los elementos que siempre asociamos a la imagen de aquella legendaria coin-op.

Strider Hiryu Pixel Art Jungle Xtreme Retro

Suena un tanto extraño, pero así es y va desde la puesta en escena, ahora mucho más colorida y desconcertante, hasta la misma mecánica de juego, bastante más dinámica, variada y también mucho más caótica.

Aunque Strider 2 siga siendo, básicamente, un arcade de acción desenfrenada, en esta ocasión todo es puro exceso y cambios constantes que terminan por convertirlo en un título bien diferenciado.

Los enemigos de antaño ahora modifican su conducta y tamaño hasta verse convertidos, llegado el caso, en temibles final bosses.

Strider Hiryu Capcom Pixel Art Sword

Todo tiene más ritmo e intensidad, y seguro que a nadie le importará que dicho juego haya asimilado elementos de otros éxitos ya consagrados.

Ítems que potencian temporalmente los ya de por sí devastadores ataques, enemigos que atacan en grupo… todo vale con tal de entretener.

Se trata, en definitiva, de uno de los títulos que mejor ha soportado el cambio, y que sin embargo, desborda clasicismo por los cuatro costados.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.