SUB-TERRANIA

Junto con los asteroides y los invasores del espacio, otra de las amenazas a las que han tenido que enfrentarse los jugadores con el paso de los años ha sido la inercia.

Tanto en Gravitar, Thrust, Exile y Bangai-O, el usuario debe medir la fuerza y pilotar su nave por un retorcido laberinto de túneles – a menudo disputándose el control con la atracción inexorable de la gravedad -.

Zyrinx produjo uno de los mejores ejemplares del género con Sub-Terrania, un título que no hace concesiones a los aficionados que no están preparados, y que ofrece un reto considerable a través de sus diez niveles envolventes.

La trama se centra en un ataque alienígena a una colonia minera subterránea.

Por supuesto, tú asumes el papel del piloto solitario que debe erradicar a los alienígenas usando una nave de ataque experimental.

Aunque el cartucho no aprovecha muchos elementos de sus predecesores – efectos gravitatorios, reservas de combustible limitadas y la necesidad de rescatar a mineros extraviados, por ejemplo -, también innova añadiendo características como raíles de minería para ahorrar combustible y submódulos que te permiten desplazarte bajo el agua.

Pero incluso con estas ventajas, la dificultad del juego sorprendió tanto a los incondicionales del género como a los críticos, haciendo de Sub-Terrania un título que posicionaba a Mega Drive como la consola predilecta para el jugador experto.

Los gráficos, bastante superficiales, sirven como simple mecanismo para comunicarse con el usuario, y no resultan tan llamativos con respecto a otros lanzamientos de su época.

Aun así, atesoran un encanto muy particular y evocan la tendencia artística de la escuela de horror biológico que Psygnosis hizo famosa.

Se trata, en definitiva, de un juego para valientes, que también recompensa proporcionalmente a aquellos que deseen hacer un esfuerzo extra.

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Xtremeretro

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.