SUPER PUNCH-OUT!!

Quizá sólo Nintendo podía convertir un deporte tan serio como el boxeo en algo tan divertido como los dibujos animados, y de paso crear un título tan evocador como incorrecto en su inglés.

Lo memorable de Super Punch-Out!! es que la lucha resulta previsible en la mayoría de ocasiones, y el sistema entero se basa en el momento del combate cuando uno de los jugadores adivina qué va a hacer el otro, de modo que reduce el pugilismo a sus elementos básicos.

El ataque es simple: un botón da un puñetazo con la izquierda y el otro con la derecha, si presionas hacia arriba apuntas a la cabeza y, si no lo haces, al cuerpo; además, hay un botón separado para el superpuñetazo.

La defensa también resulta elemental: para protegerte, hacia arriba; para agacharte, hacia abajo; para esquivar, a la derecha o la izquierda; y para defender el cuerpo, no hagas nada.

El objetivo es igual de simple: aprende los patrones de ataque de tu adversario y cómo contrarrestarlos.

Para algunos, Super Punch-Out!! es una rápida y magnífica serie de pruebas: cuando ya sabes cómo funciona tu oponente, no puede tocarte.

Para algunos, como decíamos, no es más que eso.

Puede que sepas exactamente cómo tumbar a Bear Hugger, un orondo leñador con una panza invulnerable, pero igualmente debes entrar en el cuadrilátero y hacerlo de nuevo.

Sabes qué va a hacer Mr. Machoman cada vez que le grita su entrenador, sabes cómo alternar los bloqueos cada vez que Piston Hurricane lanza su Ataque Huracanado, y cuándo dejar K.O. a Bald Bull de un solo golpe.

En parte, la atracción de Super Punch-Out!! reside en sus personajes y en los momentos cómicos cuando hacen trampas indignas, seguidas de una expresión de sorpresa que indica que han sido derrotados.

Pero, por encima de todo esto, lo que más compensa es la victoria, y eso significa que has invertido un buen puñado de horas para ser tan bueno.

Te lo has ganado a pulso.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados.
Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico.
Pasad, pasad… bajo vuestra propia responsabilidad.