SWEET HOME, EL ORIGEN DE LA SAGA RESIDENT EVIL

La mayoría de los seguidores de la saga Resident Evil, al menos en sus orígenes pues con la cuarta y quinta parte el género ha derivado en un concepto de juego más centrado en la acción desenfrenada a un ritmo frenético, daban por sentado que la fuente de inspiración para los desarrolladores de Capcom a la hora de crear los primeros juegos de la franquicia había que buscarla en el mítico Alone in the Dark. Pues resulta innegable que tanto el sistema de juego como el tipo de cámaras que se hacen servir son prácticamente idénticos en ambos títulos.

Sin embargo, esta creencia es errónea, pues el juego en el que se basaron sus creadores se remonta a los tiempos de la NES.

El título en cuestión no era otro que Sweet Home, y a grandes rasgos se trataba de un RPG que fue lanzado al mercado en el año 1989, de mano de la propia Capcom.

Tristemente, el juego nunca llegó a traspasar las fronteras japonesas, por lo que los usuarios europeos, e incluso los americanos, nos quedamos imposibilitados de probar esta maravilla de la programación.

Es preciso matizar que las similitudes con los primeros Resident Evil resultan ser más que evidentes. Puertas que se abren en primer plano (en los Resident Evil esto resultó ser un método para hacer más amenos los tiempos de carga de cada estancia, a la vez que se contagiaba de cierto suspense e intriga al jugador), zombis para aburrir, y un inventario de items con una clara semejanza con la actual saga de Capcom.

Todo eso y mucho más era lo que ofrecía este Sweet Home, un título que a día de hoy resulta prácticamente imposible de conseguir, a menos de que se recurra al consagrado medio de la emulación.
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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.