SYNDICATE

Bullfrog Productions, de Peter Molyneux, había concebido antes simulaciones de negocios, pero ninguna era como esta.

En la mayoría había hojas de cálculo e informes financieros anuales, pero Syndicate se centraba más en el armamento peligroso y el espionaje industrial.

El juego, creado por Sean Cooper, es algo así como una descarnada película de cine negro, ubicada en el futuro y con perspectiva isométrica, en la que las corporaciones compiten entre ellas para ganar influencia y ocupar sectores del mercado, y llevan la rivalidad de los despachos a la calle con una variedad de armas y bombas extraordinariamente terribles.

Lo que da un significado nuevo, bastante literal, de la frase “OPA hostil“.

Influido tanto por Blade Runner y las obras de William Gibson como por la revista Businessweek, la mezcla de mugre urbana y sordidez de neón en Syndicate tal vez les recuerde a varios lectores a Shadowrun.

Se trata de un juego táctico con brigadas en el que los usuarios dirigen su propia corporación y utilizan un equipo de cuatro personajes para desestabilizar a los competidores, reclutar a la población local y, en general, provocar un caos futurista.

Si el jugador quiere seguir a la altura de sus rivales, resulta esencial que investigue y desarrolle armas, y Syndicate tiene suficiente artillería para respaldarlo.

Basta con decir que algunas armas del título – la fenomenal Gauss Gun, por ejemplo – se han hecho un lugar en la historia de los videojuegos.

En un principio, se diseñó Syndicate para que tuviera un componente multijugador pero, en el último momento, por desgracia, no se incorporó.

Sin embargo, lo que queda es una hermosa visión nocturna de un futuro miserable.

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Xtremeretro

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.