TAZ-MANIA

El diablo de Taz-Mania ha vuelto a las andadas en sus queridas tierras neozelandesas.

De nuevo, los kiwis, unos pájaros tradicionales de aquellos parajes, se han convertido en las víctimas de este simpático personaje, cuya fama procede de sus innumerables colaboraciones como invitado en abundantes capítulos y que le permitieron protagonizar una serie propia.

Los más talluditos del lugar recordaréis sus meteóricas persecuciones contra Bugs Bunny, el pato Lucas, Elmer o Porky, por citar algunos de sus damnificados.

Y es que Taz recuerda, salvando las distancias, al caballo de Atila, ya que por donde pasa no vuelve a crecer la hierba.

Es un diablillo arrasador que, en su paso por las consolas de SEGA, nos dejó fantásticos juegos de plataformas para el recuerdo, donde Taz se caracterizaba por sus grandes brincos.

En esta versión para Super Nintendo, sin embargo, ha decidido sentar un poco la cabeza y variar sus procedimientos de captura.

El motivo es obvio: los kiwis, dada su ineptitud para el vuelo, han desarrollado unas poderosas patas, convirtiéndose en infatigables corredores capaces de agotar al mismísimo Carl Lewis, el hijo del viento.

Por tanto, si Taz desea su alimento favorito, deberá ser más veloz que sus habituales presas.

Para superar cada fase, este diablillo glotón debe atrapar una determinada cantidad de estos curiosos pájaros, que pueden ser azules o rojos.

El consumo de los primeros provoca un aumento de los puntos, y la degustación de los segundos supone una ampliación del tiempo.

Así que la elección está en tu mano.

En cualquier caso, las correrías de Taz por las carreteras no son sencillas, ya que debe evitar vehículos, baches y cruces.

Por fortuna, un ítem en forma de carne, contenida en las cajas de ACME, le permite aumentar la energía de su infernal remolino… aunque algunos de estos envases pueden contener bombas.

Ten cuidado, por tanto, si no quieres explotar.

Sea como fuere, los gráficos son dignos de mención, mereciendo especial atención las animaciones de Taz y los decorados de fondo, que cuentan con diferentes y prodigiosos planos de scroll.

Las melodías son más que correctas, y toda la acción está aderezada con una velocidad de vértigo.

Los principales efectos sonoros son los gritos de enfado, tan característicos del protagonista, y sus opíparas comidas de kiwis, que Taz engulle sin parar.

El único defecto serio del juego es que, transcurridas algunas fases, puede tornarse bastante repetivo e incluso cansino.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.