THE LAWNMOWER MAN

Del cine… al aburrimiento.

Sí, otra licencia de película que se convirtió en un juego irregular.

Qué atípico, ¿verdad?.

Claro que en este caso, como en el de Waterworld, no sólo el juego hacía aguas.

La película era un bodrio que exploraba las malévolas posibilidades de la realidad virtual, capaz de convertir a un mundano cortador de césped en CyberJobe, un tirano genio con demasiadas ganas de dominar el mundo.

El juego, como el filme, nos convertía en el encargado de impedir sus diabólicos planes, a lo largo de cuatro o cinco tipos de niveles que se iban intercalando.

Los más abundantes eran de desarrollo lateral al estilo Contra, en los que recorríamos el mundo “real” acabando con las huestes de CyberJobe para encontrar portales que nos dieran acceso al plano virtual.

En él, los niveles eran en primera persona y utilizaban el Modo 7.

De primeras, resultaban atractivos visualmente… pero eran monótonos, con unos enemigos con nula puntería y tediosos – básicamente, había que esquivar obstáculos y disparar cuando tocaba -.

También había otro tipo de niveles, como duelos contra jefes finales, otros en Modo 7 en los que veíamos la nave entera o de conducción de vehículos, como una moto, francamente simples.

El problema es que la repetición de estos niveles tipo cansaba muy pronto, bien por lo simple de su desarrollo, bien porque los de Modo 7 eran un poco tostón.

Quizá por esto la realidad virtual fracasó en los 90…

¿POR QUÉ NOS DECEPCIONÓ?

Porque, aunque intentaba replicar algunas fórmulas de éxito, como la del run and gun Contra, el resultado final fue bastante plomizo y tontorrón – IA incluida -.

Los niveles en Modo 7 eran efectistas, pero, superada la sorpresa inicial, todos eran anodinos y pesados.

Vamos, un fiel reflejo de la película.

En fin, otra licencia para olvidar…

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Xtremeretro

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.