THE NEED FOR SPEED

Los detractores de 3DO, que no son precisamente pocos, van a tropezar aquí con un juego al que no le podrán poner más pegas que la de ceñirse con un realismo absoluto a lo que es pilotar un flamante deportivo.

The Need For Speed sorprendió a propios y extraños por la calidad de su “rendered”, su fastuoso mapeado de texturas y un felicísimo movimiento de los autos.

Derrapes, espectaculares trompos a base de tirar del freno de mano, frenazos, choques en cadena… no le falta de nada.

Es más, le sobra calidad; una calidad que, por aquel entonces, parecía sobrepasar el poder de sus 32 bits.

Más cerca de un simulador que de un arcade, este compacto pone al alcance del jugador coches tan impresionantes como un Porsche 911, un Ferrari o un Viper, hasta un total de ocho máquinas a cuál más demoledora.

Para poner a prueba estos monstruos encontraréis tres circuitos – una autovía, una carretera costera y una de montaña – con tráfico abundante que os creará grandes problemas.

Y entre las más sobresalientes opciones, contáis con una moviola que os permite repetir – desde seis cámaras distintas – , cualquier lance del juego.

Sea como fuere, disfrutar de Need For Speed en 3DO es una sensación digna de experimentarse.

REALISMO

En el realismo con el que se han cuidado todas y cada una de las maniobras de los coches radica una de las principales virtudes de este juego y, sin duda, también es una de las más atractivas.

GOLOSINAS GRÁFICAS

No hace falta que os insistamos más en la calidad gráfica y el extraordinario mapa de texturas que luce The Need For Speed.

Basta con que miréis con atención las pantallas.

VISTAS

La vista interior confiere al juego algo más de sensación de velocidad – su punto débil -.

Sin embargo, intentar jugar desde aquí puede resultar muy complicado al principio.

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.