THE NEVERHOOD

Las aventuras gráficas ocupan un lugar curioso en la industria del videojuego.

Algunos de los títulos más valorados y apreciados viven bajo este estandarte, pero pocos de ellos llegan a tener el éxito comercial que merecen su calidad y sus innovaciones.

Entre ellos está The Neverhood, una aventura original e ingeniosa protagonizada por el carismático Klaymen.

The Neverhood fue diseñado por el artista y animador Doug TenNapel, que también creó Earthworm Jim y presume de un currículum impresionante, repleto de novelas gráficas exitosas.

El estilo artístico inspirado en la animación de plastilina le proporciona un fondo distintivo para la evolución de la historia y sus enigmas.

Abrirse camino apuntando y clicando por los rompecabezas es de por sí una recompensa, mientras te esfuerzas por descubrir la siguiente parte de la trama en la que Klaymen intenta despertar a Hoborg, el creador del mismo Neverhood.

El villano de turno se llama Klogg, y le ha arrebatado a Hoborg la corona, que Klaymen deberá recuperar; sin embargo, lo que haga con ella es una elección que puede llevar a tres finales distintos.

En cualquier caso, su viaje está repleto de lugares interesantes por visitar, y conocer a Klaymen y sus compinches es uno más de sus muchos encantos.

Y el encanto es verdaderamente un factor en el atractivo de The Neverhood, con bromas bien pensadas que ponen en entredicho que el juego sea más adecuado para los niños.

No lo es: se trata de un viaje imaginario por un mundo en el que Klaymen debe entender su propio origen y su propósito.

Esto lo consigue poniendo discos en televisiones repartidas por todo el mundo; unos discos en los que habla cierto personaje llamado Willie Trombone.

Menudeces aparte, es fácil perderse en The Neverhood, lo que hace que la decisión concluyente sobre el final sea mucho más imperiosa.

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Xtremeretro

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.