THE ORDER: 1886

El polémico título vio la luz tras una larga espera, y había grandes expectativas respecto a qué nos íbamos a encontrar con este ambicioso lanzamiento.

Los avances del mismo ponían los dientes largos y los listones altos.

¿Ha sido un arma de doble filo?.

Lo ha sido en parte por la pretensión, pero el pecado ha estado en las expectativas generadas.

Hambrientos jugadores agarraban con fuerza la caja de la novedad, esperando lo que se les había prometido, dando por sentado quizás demasiadas cosas.

Ready at Dawn se estrenó en 2.006 con Daxter, y había desarrollado adaptaciones de God of War para PSP, pero no fue hasta The Order: 1886 cuando se embarcó en solitario con un proyecto tan ambicioso.

Siendo uno de los títulos más anticipados y diana de tantas ilusiones, las críticas se lo comieron por los pies bufando sobre todo de la corta duración de la historia, de un supuesto compromiso de nueva jugabilidad no asumida, y del acribillamiento al jugador con cinemáticas constantes, y que acortan todavía más las horas reales de juego.

Pues bien, es cierto que el juego se ve interrumpido con frecuencia por los vídeos, pero creo que la única queja con cabida es que no exista un botón para pasarte las cinemáticas en caso de que quieras volver a repetir la aventura.

El resto de críticas las considero un desproporcionado e injusto alboroto, porque cuando empieza la historia ni siquiera piensas en la posibilidad de saltarte esos momentos.

Vas a jugar una película, y este estilo ya casi podría considerarse un género pleno dentro de la industria.

Desde el principio se pone en situación al jugador, teniendo en pantalla las barras horizontales que exageran el panorámico, tan específicas del mundo cinematográfico.

En The Order se ha querido que predomine la historia sobre cualquier otro aspecto: nos encontramos en Londres a finales del siglo XIX, en la culminación de una guerra entre humanos y mestizos que empezó centenares de años atrás.

Una mezcla de historia y ficción donde sonarán nombres de leyenda en medio de situaciones fantasiosas.

No se puede negar que la ambientación es absolutamente deliciosa.

Temporal y espacialmente hablando, manejando décadas y lugares que también dieron que jugar, por ejemplo, en Assasins Creed: Syndicate, gracias a la renovada moda victoriana.

Pero tal inmersión se alcanza precisamente con las tan criticadas cinemáticas y con el visible nivel de gráficos de la actual generación.

Todo puede merecer la pena por disfrutar la técnica de iluminación, que dejaba muy atrás a numerosos títulos conocidos hasta el momento.

Sin embargo, la parte que más me llama la atención es aventurar como enemigos tanto a los rebeldes como a unos monstruosos mestizos.

Los mestizos son criaturas mitad humanos, mitad terribles y enormes lobos; pero la rebeldía se forma de hombres que dentro de ese contexto, año y situación histórica, y bajo ese nombre, te puede llevar a rumiar que estamos en la Revolución Industrial, y que eso es de lo poco que pudo conllevar.

Reflexionas vagamente ante cierta situación moral y sobre el hecho de que una gran parte de la ciudadanía, ante tanto revuelo y cambios sociales, no tuviesen más forma que plantar cara a un gobierno que generando una guerra civil.

Puede ser un detalle nimio, pero dejando tan clara como marca de venta la mezcla de realidad y ficción, te puedes encontrar con estas dobles lecturas y que no terminen de convencer.

Quiero decir con esto que la justificación del enemigo no termina de generar tanta rabia como para que desees cargarte a esos desgraciados.

Y aunque estamos acostumbrados a frivolizar con la muerte en los videojuegos, nunca es lo mismo provocarla a monstruos o incitadores de genocidios – como los humanos del Wolfenstein -, que a una rebelión que nace en tiempos de Revolución Industrial.

Dejando de lado este detalle, bueno, se puede quedar corta la exploración en esos increíbles escenarios; hay jugadores a los que les puede importunar en ocasiones las cinemáticas, y el lanzamiento pudo no haber cumplido por completo con las expectativas.

Pero seamos honestos: ya nada va a entusiasmar a la mayoría.

El trabajo final es muy bueno.

Y reconozcamos de una vez que conviene crear una nueva etiqueta para los juegos más cinematográficos.

Nos guste más o menos, la influencia del cine está siendo predominante en el desarrollo de los últimos títulos, y más lo hará en los venideros.

Tanto por lo alabado como por lo criticado, el tiempo dirá si The Order deja alguna marca significativa.

De cualquier forma, siendo la primera creación y desarrollo pleno de Ready At Dawn, yo aplaudo esta apuesta con la que comenzamos el año pasado.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.