TINY TOON ADVENTURES: WILD & WACKY SPORTS CHALLENGE

Si hay algo por lo que Konami destacaba por encima de las demás compañías, era por la excepcional realización técnica de cada una de sus producciones.

Y claro, Tiny Toon Adventures: Wild & Wacky Sports Challenge no podía constituir ninguna excepción.

De nuevo, la factoría japonesa consiguió un gran lanzamiento.

No en vano, Konami fue galardonada como una de las mejores compañías de 1.993, y la verdad es que razones le sobraban para competir por esa anhelada posición año tras año.

La imagen de marca de la factoría japonesa era quizá, junto a Capcom, una de las más prestigiosas del software mundial.

Esto se debía a una trayectoria jalonada por éxitos continuos, que elevaron muchos de sus títulos a la categoría de mitos.

No obstante, también había tenido lanzamientos irregulares, pero la causa de esta mediocridad nunca fue su falta de calidad, sino la ausencia de un apartado tan importante en el conjunto de un cartucho como era la jugabilidad.

Así pues, tradicionalmente, comprar Konami siempre ha supuesto adquirir calidad, independientemente de la jugabilidad que atesoren sus productos.

Este es el caso de Wacky Sports Challenge, un juego que destaca especialmente por sus increíbles recursos técnicos.

Bajo uno de esos argumentos típicos de los pequeños personajes de SpielbergMontana Max como malvado de turno -, deberemos seleccionar a un personaje entre Buster Bunny, Babs, Plucky Duck y Dizzy Devil, para afrontar un excepcional abanico de pruebas de las más diversas clases.

Así, competiremos en unos peculiares cien metros lisos, salto de pértiga, tiro a diana, halterofilia, y un montón de retos más.

Todas las pruebas son sencillas en su concepción, y están salpicadas con numerosas gotas de buen humor.

El juego no sobresale por su originalidad, sino por su exquisito tratamiento gráfico y por su elevado número de pruebas.

Sin duda, y al igual que en el Tiny Toon Adventures: ACME All-Stars, este cartucho puede ser la propuesta ideal para los jugadores más menudos de la casa.

Un título sin complicaciones en el que no tendremos que eliminar a nadie, ni superar plataformas inaccesibles, ni nada parecido.

Simplemente, tendremos que emplear nuestra habilidad con el pad – realmente no demasiada -, y acometer una a una las apuestas que se nos irán haciendo en esta sensacional Olimpiada del humor.

Para acabar, sólo recordar a los amantes de los Looney Toons que sus próximos lanzamientos para Super Nintendo fueron una nueva aventura de Konami – al igual que su primer juego -, y un simulador de baloncesto apadrinado por Sunsoft y llamado B-Ball, del que ya os hablamos largo y tendido.

EN SÍNTESIS

En lo visual, todo el juego lleva implícito el sello de la factoría Konami, y recoge con elegancia las animaciones típicas de la serie.

Las melodías son animadas y graciosillas, como deben ser, aunque este apartado no es precisamente la octava maravilla.

Y los efectos sonoros cumplen sin excesos con su cometido, pero resultan más bien escasos a lo largo de toda la aventura.

Por lo demás, es un título especialmente indicado para los pequeños de la casa, ya que algunas pruebas de esta Olimpiada son demasiado sencillas.

CAMPEONATOONS

La diversión de este cartucho dependerá del tipo de usuario que acceda a él.

Si quien juega no tiene demasiada experiencia en videojuegos, o su edad no es muy elevada, se lo pasará fenomenal .

Por contra, si este usuario es todo un guerrero del pad, puede que le sepa a poco.

En definitiva, es un buen cartucho que hará las delicias de los jugadores menos experimentados.

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Xtremeretro

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X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.