TÍTULOS DE TERCEROS DISTRIBUIDOS POR NINTENDO

Aunque esta realidad habría sido muy chocante si se hubiese aireado a mediados de los ochenta, es interesante constatar que Nintendo en otros tiempos adquirió licencias de diversas empresas para ampliar su catálogo de máquinas recreativas.

¡Y no las de cualquier empresa, ya que las desarrolladoras fueron SEGA y Namco!.

En relación con la primera, podemos hablar de Head-On 2 – el 2 se sustituiría por la N de Nintendo -, un título de culto de 1.979 donde el jugador conduce un bólido y debe recuperar todos los píxeles dispuestos en la pantalla; aunque sobre todo tendrá que evitar al coche enemigo, que no cesará de perseguirlo y tratará de chocarse con él.

Por fortuna, para defenderse, el jugador podrá lanzar algunas bombas contra su perseguidor.

Después de SEGA, y también el mismo año, Nintendo se puso en contacto con Namco para distribuir algunos títulos.

Se interesó principalmente por Bomb Bee – al que Nintendo también añadió su N -, un juego que combina con inteligencia el flipper y el machacaladrillos.

Una curiosidad, Bomb Bee fue la segunda máquina recreativa de Namco, pero también el segundo juego imaginado por Toru Iwatani, a quien un año después le deberemos al célebre Pac-Man.

El último título distribuido por Nintendo fue otra obra de Namco de 1.979, también creada por Iwatani: Cutie G.

Aunque el concepto de flipper/machacaladrillos fuera exactamente el mismo que en Bomb Bee-N, en ese juego la puesta en escena mejoró enormemente.

Por ejemplo, aparecen pequeños personajes pixelados, predecesores de los fantasmas del Pac-Man, que habrá que eliminar para ganar puntos.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.