UN POCO DE HISTORIA DE ATARI

La estrategia comercial que llevaba a cabo Atari consistía en diversificar sus productos en función de la demanda, destinando las consolas para el público interesado en jugar, y los ordenadores que estaban ideados para aquellos que centraban su interés en temas laborales.
De esta forma conseguían que una misma familia tuviese que comprar varios de sus aparatos para cada individuo, ya fuera un ordenador para que los padres llevasen la contabilidad, y una consola para que jugasen los hijos.

En la última etapa de los ochenta la compañía trató por todos los medios de desbancar a Apple del mercado lanzando al mercado ordenadores más baratos que los de su competidor, como fueron el Atari 400 y el Atari 800, que usaban idénticos procesadores al del conocido Commodore 64.

Aunque el resultado obtenido no fue demasiado espectacular, principalmente debido a discrepancias en el seno de la compañía y a una mala gestión de marketing.
De este modo, mientras los desarrolladores contemplaban las máquinas como una herramienta donde lanzar juegos más sofisticados, los encargados del marketing estaban convencidos de que tanto el producto como los mercados estaban bien diferenciados entre sí.
Este hecho dificultó en gran medida que los programadores pudieran diseñar juegos para el ordenador, y con frecuencia tenían que camuflarlos como simuladores educativos si querían tener opciones de que sus programas llegasen al mercado.

En el año 1.984 Atari se hizo con los servicios de Michael Katz, el que había sido director de Epyx, empresa que había dado lugar a títulos de la talla de California Games en diferentes ordenadores.
Su misión consistía a grandes rasgos presidir la creación de un ordenador capaz de desbancar del mercado al Amiga, que era famoso por la gran calidad de sus gráficos.

Sin embargo, antes era preciso solventar serios problemas que persistían en la división destinada a la creación de juegos, pues contaban con consolas claramente desfasadas, y los talentos que allí trabajaban cada vez eran menos.

Y desde luego, Michael Katz cumplió su propósito en este sentido, pues en tan solo dos años consiguió los mejores resultados para Atari desde que Bushnell decidiera marcharse por cuenta propia.
Lo consiguió en gran medida relanzando una plataforma ya existente, la VCS 7800 que resultó ser más barata que las máquinas de la competencia, y además ya contaba con un amplio catálogo de juegos.
Sin embargo otra empresa que estaba cosechando una gran fama, Nintendo, ya había empezado a firmar contratos de exclusividad con algunas de las compañías desarrolladoras más prestigiosas, lo que suponía un gran riesgo de cara al futuro que podría traducirse en una clara escasez de títulos disponibles para su consola.

La principal preocupación de la compañía pasó entonces a tratar de conseguir licencias en exclusiva para su máquina, para lo que no dudaron en reunirse con empresas del calibre de Accolade y Sierra entre tantas otras, pero esto puso en evidencia que, si querían conseguir juegos prestigiosos, es decir, mejores, necesitaban una plataforma más potente.

Tratando de imponer sus productos en el mercado e impedir que la competencia hiciera lo propio, en el año 1.986 lanzaron al mercado uno de los primeros ordenadores de 16 bits conocidos, el Atari 520 ST.

Las mejoras que aportaba esta plataforma eran a grandes rasgos una mejor resolución y un procesador más potente que los ya conocidos, el Motorola 68000.
Con este movimiento la Atari 520 ST llegó a colocarse incluso por detrás del Amiga, aunque nunca llegó a superarlo.
El buen trabajo realizado por Katz le valió para conseguir una suculenta oferta de otra empresa, SEGA, que no pudo rechazar.
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