VIRTUA COP 2

Los ciudadanos de Virtua City no necesitan un cuerpo de policía, sino un ejército.

¿Proceso judicial?.

No en una ciudad donde los mafiosos armados hasta los dientes superan a los civiles a razón de tres contra uno.

Los criminales se asoman a las ventanas, revolotean sobre motos, y descienden con mochilas aeropropulsadas.

Tu trabajo, como uno de los tres mejores policías de Virtua City, es simple: aprieta el gatillo hasta que se restaure la paz.

Los juegos de disparos con pistola de luz eran aburridos hasta que apareció Virtua Cop.

Esta segunda entrega no reescribe ninguna de las reglas – todavía disparas fuera de la pantalla para recargar la pistola y se encuentran mejoras de las armas en barriles y cajas destructibles -, sino que se limita a pulirlas hasta que brillan como un diamante.

Virtua Cop 2 lleva a los jugadores por una serie de secuencias de acción emocionantes.

La cámara nunca permanece en un solo lugar durante mucho tiempo, y recorre las calles de la ciudad y las fachadas de los edificios .

Piensa que al moverte con rapidez por las escenas, subido en el metro o en la autopista, te sentirás como si protagonizaras una película de acción.

Y resulta especialmente gratificante reventar los neumáticos del sedán de un enemigo y verlo dar vueltas de campana.

Aunque el juego es corto, pues sólo tiene tres niveles más un modo de prueba, algunas decisiones inteligentes para el diseño hacen que cada partida se perciba como si fuera nueva.

Cada nivel ofrece diferentes caminos, de modo que no verás lo mismo una y otra vez.

Y, dado que los enemigos reaccionan de forma dinámica, te da la sensación real de estar inmenrso en el juego.

Si a un tipo le disparas en la rodilla, se le dobla la pierna.

Dale en el brazo y soltará el arma.

Dispara a la entrepierna y… bueno, ya lo verás tú mismo.

Todos apuntamos a la entrepierna.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Xtremeretro

About Xtremeretro

X.R. se nutre de juegos sobradamente conocidos, pero también de algunos considerados malditos por las habituales asociaciones de bienpensantes, y otros tantos injustamente olvidados. Rebuscamos en el fondo de nuestros archivos para traer aquellos títulos que todo el mundo debería probar, junto a las historias que se cuentan entre susurros en la industria del ocio electrónico. Pasad, pasad... bajo vuestra propia responsabilidad.