VIRTUA FIGHTER 2 EN 16 BITS

Virtua Fighter 2 puede presumir de ser el mejor programa de lucha disponible para el extenso catálogo de la 32 bits de SEGA, un merecido título disputado con otro grande del género, el notable Fighters Megamix.

No en vano, cuando se comercializó el primer juego de la saga supuso toda una revolución, con un paso modesto por Saturn; pero la euforia ya había sido desatada, y los usuarios de Mega Drive e incluso Game Gear no querían quedarse sin su correspondiente adaptación de Virtua Fighter con la que saciar sus ansias de lucha.

Tratando de contentar a esta base de jugadores, y de paso llenar un poco más sus arcas, SEGA decidió editar sendas versiones del programa cuando el mercado de Mega Drive y Game Gear ya estaban prácticamente extintos, por lo que dada la escasez de nuevos lanzamientos disponibles estos fueron bien acogidos, si bien no gozaron de un gran éxito de ventas dadas sus lógicas mermas y carencias respecto al título original.

La versión que nos ocupa, de 16 bits, bien podría considerarse un intento de adaptar el título de éxito – la segunda entrega para la ocasión – al hardware de Mega Drive, con sus respectivas limitaciones.

De este modo el primer cambio digno de mención, lógico por otra parte, es que el juego está desarrollado de forma íntegra en 2D.

Esto plantea luces y sombras; graficamente el acabado es notable y queda patente el esfuerzo que vertieron los desarrolladores por conseguir trasladar las virtudes del original a una consola técnicamente inferior.

Tristemente las animaciones de los distintos personajes no lucen a un mismo nivel, en gran medida porque se han basado en los modelos originales que estaban desarrollados en perfectas 3D; aunque es preciso reconocer el empeño del equipo por conseguir un producto que fuera fiel respecto al programa en que se basa.

Quizá el apartado que se ha resuelto de forma menos afortunada es el que atañe al control, pues falla en su ejecución.

Esto no quiere decir que sea complicado realizar los distintos ataques disponibles, o bien que no puedan llevarse a cabo; nada más lejos de la realidad, pues la práctica totalidad de movimientos que pudimos ver Saturn están aquí presentes, un hecho digno de toda loa y alabanza dadas las posibilidades de Mega Drive.

El principal inconveniente es que todos los movimientos están pensados para ser ejecutados en 3D, tomando como referencia la distancia y el ángulo de nuestro adversario, algo imposible de representar en la versión de 16 bits; de modo que estos carecen del suficiente atractivo como para incitar al jugador a que los descubra, pues resulta más rentable realizar un par de ataques contundentes de forma reiterada, lo que priva al programa de gran parte de la magia que atesoraba el original.

La otra gran lacra que arrastra el título son las opciones disponibles, muy pobres a todas luces e incapaces de competir con otros grandes del género disponibles para esta misma consola, como aquel largamente recordado Super Street Fighter II, mucho más recomendable que este pese al carisma intrínseco de los luchadores de Virtua Fighter, y a la moda que experimentaba el programa por aquel entonces debido a la buena fama del original.

A esto sumadle unos efectos sonoros discretos y tendréis un título visualmente notable y bien resuelto, pero con esa desagradable sensación de que el resto de apartados no se han pulido tanto como debieran.

Pese a sus carencias, cualquier aficionado a la saga no debería dejar de probarlo, pues a buen seguro serán ellos los que mejor le sabrán sacar partido al programa en su totalidad.

RESUMIENDO

Un juego incapaz de competir en igualdad de condiciones con otros grandes del género, pero que tiene a su favor el carisma de sus luchadores y un acabado gráfico digno de mención que ha sabido resistir el paso del tiempo de la mejor forma posible, lo que no es decir poco precisamente.

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