WINDJAMMERS

No es habitual que necesitemos aclarar a qué género pertenece un juego en el primer párrafo, pero en el caso de WindjammersFlying Power Disc en Japón – hay que señalar que se trata de un juego deportivo.

No hablamos de una representación de un deporte reconocible, sino que es más bien una amalgama de diferentes aspectos de juegos deportivos que lo convierten en una experiencia única, como ocurría por ejemplo con Speedball 2.

Pero en lugar de centrarse en un entorno futurista, los grafistas de Data East prefirieron darle al juego una ambientación noventera, con colores brillantes, jugadores con gafas de sol e incluso una presentación al estilo de las retransmisiones televisivas.

Así, Windjammers podría definirse como una mezcla entre el juego del frisbee y el air hockey: dos jugadores se enfrentan en un campo dividido por una red, lanzando el disco volador al campo del oponente para anotar puntos; tres al golpear en las porterías amarillas, y cinco si se logra dar en la central, de color rojo.

Aunque también es posible obtener dos puntos si el disco toca el suelo en la pista del contrario.

Los jugadores no pueden moverse mientras tienen la posesión del disco, pero el frisbee puede rebotar en las paredes laterales – y ocasionalmente en la red que divide el campo -.

Cada partido se juega al mejor de tres sets, que pueden ser ganados alcanzando una puntuación predeterminada o teniendo la mayor puntuación cuando se acabe el tiempo.

Suena simple porque es muy simple.

El equipo de Windjammers dirigido por Takaaki Inoue, programador de títulos como Bloody Wolf o Two Crude Dudes, logró crear un juego muy accesible para la mayoría de aficionados y, sin embargo, con mucho más potencial del que parece a simple vista.

Para empezar, el juego ofrece seis canchas distintas con diferentes obstáculos y objetivos, y también seis personajes con sus propias características de juego, diferenciados por su velocidad en carrera, la fuerza de sus lanzamientos y su capacidad para dar efecto al frisbee.

Cada uno de estos personajes tiene un lanzamiento especial diferente, un tiro bastante difícil de bloquear por distintas razones – disparos que hacen que el disco se pegue a las paredes o lanzamientos donde cada choque con la pared cambia el ángulo de tiro -.

En realidad, lo que realmente impresiona de Windjammers es la progresión que se puede tener.

A pesar de jugarse con joystick y sólo dos botones de acción, Windjammers ofrece la posibilidad de controlar la velocidad y el ángulo de cada disparo, así como el efecto del lanzamiento.

Puedes realizar globos o tiros liftados, e incluso lanzamientos especiales genéricos – un lanzamiento curvado que se vuelve imparable y un globo que aterriza en el suelo y rueda hacia la portería a gran velocidad -.

Hay que aprender a pausar el ritmo de juego, porque a veces un disparo directo es mejor que un tiro con ángulo, y también hay que usar los obstáculos de mitad del campo para tener ventaja.

Todo esto convierte a Windjammers en un juego sorprendentemente profundo, que se ha ganado una gran reputación como título de culto gracias a su multijugador, cuya leyenda se ha ido agrandando con la popularidad de los servicios de streaming.

Existen retransmisiones de partidos verdaderamente llamativas, como por ejemplo las de los canales de UpUpDownDown o el de Giant Bomb, que llegó a otorgar el premio de “Mejor juego antiguo del año” en 2.013 a Windjammers.

También ha sido bendecido por la comunidad de juegos de lucha, incluyéndolo en muchos torneos y competiciones, gracias a su similar naturaleza competitiva.

Sin embargo, este reconocimiento llegó con mucho retraso.

Las pocas revistas que se molestaron en hacer reviews del juego, cuando se lanzó en 1.994, nunca le dieron grandes puntuaciones.

Los analistas de Famitsu le otorgaron 28 de 40 puntos posibles, y Edge le dio un duro 5/10, quejándose de sus cortos tiempos de juego en cada set y señalando que “se podría haber hecho igual de bien en Super Nintendo o Mega Drive“, aunque sí reconocía que era jugable, divertido en su modo Versus y que tenía acción a raudales.

Con críticas como esas no es de extrañar que el juego no fuera un gran éxito en su momento.

Otra razón por la que Windjammers no ha encontrado más que un público de nicho desde su salida se debe a que sólo está disponible para Neo Geo.

Los que busquen la opción más barata deberán enfocarse en la de Neo Geo CD, que se puede conseguir a un precio razonable y no tiene unos tiempos de carga excesivamente largos.

El único hardware ajeno a SNK que recibió una versión de Windjammers fue Wii a través de la Consola Virtual de Nintendo, aunque solamente disponible en el mercado japonés y que a día de hoy no se puede conseguir ya que fue retirado de la tienda en 2.013.

Sin embargo, DotEmu acaba de lanzar una nueva versión para PS4 y Vita, lo que debería hacer llegar a este grandioso juego a un público más amplio.

Windjammers es uno de esos juegos que demuestra que no todos los grandes títulos consiguen su prestigio en el momento de su lanzamiento, sino posteriormente.

La decisión de Data East de no enfatizar en los enormes sprites y súper efectos de los que hacían gala otros títulos para Neo Geo en aquel entonces fue algo que el juego acusó por parte de prensa y público; pero su diseño de juego, sólido como él solo, ha demostrado ser atemporal, frente al de otros muchos juegos que consiguieron una impresión inicial mucho más grande y que se han ido desinflando con el tiempo.

Windjammers siguió siendo relevante y ahora es, sin duda, un juego de culto.

Su estética de colores chillones evoca tanto a los 90 que añade un componente extra de nostalgia.

Así que si aún no has probado Windjammers, dale una oportunidad.

Pero luego no nos culpes de haberte quedado lanzando el frisbee hasta las 02:00 de la mañana…

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